Las Criaturas descritas en los cuentos de Lovecraft siguen a distintos dioses o simplemente viven sin tener sentido y obedecerán a quien logre invocarlas mediante los conjuros del Necronomicón. Algunas de estas son:
- Profundos: Habitantes del fondo marino, tienen el aspecto de una rara cruza entre humanos, peces y ranas. Poseen un color gris verdoso, con el vientre blanquecino, de piel reluciente y resbaladiza, dorsos jorobados cubiertos de escamas, y ojos saltones que nunca parpadean. En tierra firme brincan torpemente, erguidos o a veces a cuatro patas, y su voz es una especie de aullido o graznido que constituye su lenguaje. No mueren nunca excepto si se los mata de forma violenta. Los Profundos a veces se relacionan con los humanos, llegando a procrear criaturas híbridas que en un principio parecen humanas, pero lentamente van adquiriendo ese horrible aspecto anfibio, y finalmente se sumergen al mar para unirse por siempre con sus hermanos. A éstos seres híbridos se los puede encontrar entre los habitantes del pequeño pueblo de Innsmouth, en donde formaron la secta "Orden Esotérica de Dagón", cuyos miembros realizan sacrificios y rinden culto a su dios. Además de adorar a Dagon, también son servidores de Cthulhu. Los Profundos viven en ciudades submarinas ubicadas en algunos rincones del planeta, como la ciclópea ciudad de Y´ha-nthlei, cerca de la costa de Massachusetts, y debajo de ciertos islotes de la polinesia. Su intención es extenderse por toda la superficie del planeta (con la ayuda de algunos Shoggoths) y exigir el tributo que el Gran Cthulhu anhela.
Creo que el color que predominaba en ellos era el gris verdoso, aunque sus panzas eran blancas. La mayor parte de su cuerpo tenía un aspecto brillante y resbaladizo, pero sus espinazos eran escamosos. Su figura era vagamente antropoide, mientras que sus cabezas eran como las de los peces, con unos ojos sorprendentemente saltones que jamás parpadeaban. En los lados de su cuello había unas branquias palpitantes, y sus lrgas manos estaban palmeadas. Caminaban a saltos de forma irregular, a veces con sus patas posteriores, y a veces a cuatro patas [...] su croar, su aullante voz [...] tenía todos los siniestros tonos expresivos de los que carecían sus rostros.
La sombra sobre Innsmouth
H. P. Lovecraft
- Antiguos: Entidades con una aparente parte animal y otra vegetal, cuerpo de forma de cilíndrica (aspecto similar al de un barril) y resistente como el cuero pero de gran elasticidad, poseen alas membranosas, y su cabeza tiene cierta apariencia a una estrella marina, de donde salen varios apéndices que hacen de ojos y otros de boca.
Vivieron en nuestro planeta en tiempos arcaicos y estuvieron en guerra con los Mi-Go y con los engendros de la raza de Cthulhu. Los Antiguos construyeron grandes ciudades de majestuosa belleza, eran muy sabios y de amplios conocimientos científicos. Crearon seres como los Shoggoths, a los que esclavizaron y los utilizaron para construir sus ciudades, también se cree que crearon seres humanos como alimento y diversión. Abandonaron su ciudad de la Antártica para ir a vivir en el fondo marino y no se sabe ciertamente si se extinguieron.
Parecían una especie de barril con protuberancias nerviosas y unos delgados brazos horizontales que radiaban desde un anillo central, y otras protuberancias o bulbos verticales que se proyectaban desde la cabeza y la base del barril. Cada uno de estos bulbos era el eje de otros cinco brazos largos, planos y triangulares dispuestos alrededor de éste a modo de los de una estrella de mar.
Los sueños de la casa de la bruja
H. P. Lovecraft
- Perros de Tíndalos: Criaturas que se encuentran en una dimensión anterior al tiempo y más allá del espacio, en sus cuerpos se concentra toda la impureza y el Mal del universo. No son una amenaza a no ser que sientan la presencia de un viajero del tiempo que intente llegar a los abismos que existen más allá de la creación, en donde hay ángulos totalmente ajenos a la geometría humana. En ese caso persiguen al sujeto hasta matarlo, generalmente lo decapitan y le succionan toda la sangre. Se manifiestan a través de ángulos, y no pueden ingresar a un área en donde todas las superficies son curvas.
¡Son flacos y sedientos! -gritó. [...] Todo el mal del universo se hallaba concentrado en sus flacos y hambrientos cuerpos. ¿Pero tenían cuerpos? Los vi sólo durante unos minutos y no puedo asegurarlo.
Los perros de Tíndalos
Frank Belknap Long
- Mi-Go: Seres con apariencia crustácea provenientes del planeta Yuggoth (que quizás sea Plutón o el Planeta X). Vienen a nuestro planeta para obtener minerales muy preciados y para otros propósitos oscuros, por lo que tratan de permanecer ocultos. A veces le sirven a Nyarlathotep, Shub-Niggurath y Ghatanothoa, pero generalmente parecen actuar por sus propias motivaciones.
Son de un color medio rosado y miden aproximadamente 1,5 metros de largo, poseen un par de alas membranosas de gran envergadura que le posibilitan volar a gran velocidad y recorrer enormes distancias. De su cuerpo se desprenden algunos miembros articulados que actúan como piernas o brazos. Como cabeza tienen una especie de cuello enroscado que termina en una multitud de pequeñas antenas luminosas. Algunas veces caminan en todas sus piernas, y otras erguidos apoyándose en los miembros posteriores y utilizando los restantes para transportar objetos. Generalmente se mueven en grupo. Se cree que, antes de que naciera la vida en la Tierra, éstos seres vinieron a colonizar el planeta y edificaron grandes ciudades, pero aparentemente luego fueron expulsados por otra raza.
Eran unos seres rosados de 1,5 metros de largo; con cuerpos de crustáceo dotados de grandes aletas dorsales o alas membranosas y varios juegos de patas articuladas, y con una especie de elipse enroscado cubierto de multitud de pequeñas antenas en el lugar en donde normalmente hubiera estado situada la cabeza. [...] Unas veces caminaban sobre todas sus patas y otras solamente sobre el par de más atrás.
El susurrador en la oscuridad
H. P. Lovecraft
- Gran Raza de Yith: Entidades sin una forma física verdadera, poseen la habilidad de proyectarse en el tiempo y apoderarse de los cuerpos de otras formas de vida. Son originarios de un planeta transgaláctico conocido como Yith, se desconoce la forma física que poseían allí. Su mundo se vio amenazado y sus mentes tuvieron que migrar en masa a apoderarse de cierta raza de seres cónicos que habitaron la Tierra en el Triásico. Eran como enormes conos rugosos de unos cuatro metros de altura y tenían la cabeza y los demás órganos situados en el extremo de unos tentáculos retráctiles que les nacían en el mismo vértice del cono. Se comunicaban entre si por medio de castañeteos y roces ejecutados con las garras en que terminaba dos de sus cuatro miembros tentaculares, y avanzaban dilatando y contrayendo una capa muscular viscosa ubicada en la parte inferior de sus bases, de unos tres metros de diámetro.
Poseedores de una avanzada tecnología, construyeron inmensas ciudades y en sus bibliotecas conservaban innumerables textos y grabados que resumían la historia de la Tierra. La Gran Raza conoce la ciencia de todas las civilizaciones pasadas y futuras de la Tierra ya que sus espíritus mas poderosos se proyectaron en el tiempo, con el objeto de estudiar el saber de cada época. Se apoderaba de los mejores ejemplares de la forma de vida dominante de cada período. Mientras que la mente desplazada se proyectaba hacia la época y cuerpo del espíritu invasor. Buscaban en el futuro las especies que podían garantizarles larga vida, y entonces sus espíritus migraban a ellas en masa. También estuvieron en guerra con los Antiguos de la Antártica, y probablemente con los Mi-Go.
Luego cuando estas formas cónicas se vieron amenazadas, los miembros mas selectos de la Gran Raza se apoderaría de los cuerpos de una poderosa civilización de escarabajos que vendría después del Hombre. Al concluir el ciclo de la Tierra, sus espíritus emigrarían nuevamente a través del tiempo y el espacio, y se alojarían en los cuerpos de unos seres bulbosos y vegetales que habitan el planeta Mercurio.
Enormes conos irisdecentes de unos tres metros de alto por tres de ancho en la base, formados por una materia arrugada, escamosa y semirrígida. Desde su cumbre se proyectaban cuatro miembros flexibles y cilíndricos, cada uno de ellos de unos 30 centímetros de ancho, y de una sustancia similar a la de los propios conos. Estas extremidades se contraían a veces hasta casi desaparecer, y a veces se extendían hasta una distancia de unos 3 metros. Al final de dos de ellos había enormes garras o pinzas. En el extremo del tercero había cuatro apendices rojos a modo de embudo. El cuarto tenía al final un amarillento globo irregular de unos 60 centímetros de diámetro con tres grandes ojos oscuros distribuidos alrededor de su circunferencia central [...] Sobre esta cabeza había cuatro delgados tallos grisáceos dotados de apéndices que recordaban en su forma a las flores, mientras que de la parte inferior de la misma colgaban ocho antenas o tentáculos verdosos. La gran base del cono central estaba envuelta en una sustancia gris y gomosa que posibilitaba la locomoción de la criatura por medio de expnasiones y contracciones.
En la noche de los tiempos
H. P. Lovecraft
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