miércoles, 2 de julio de 2014

Los Nephilim: Gigantes En La Tierra

A lo largo de la historia de la humanidad se pueden recoger diferentes textos y hallazgos arqueológicos que dan cuenta de la existencia de verdaderos gigantes que poblaron la tierra en la antigüedad. Estos gigantes, conocidos como Nephilim según la tradición judeocristiana, representan un dedo en la llaga para la teoría de la evolución darwinista, anque las pruebas de su existencia han sido desestimadas por la ciencia oficial.

Cuando el pueblo de Israel empezó a tomar por la fuerza de la tierra prometida y empezó a combatir contra los pueblos y tribus locales que en aquellos tiempos ocupaban dicha tierra, se encontraron con estos Gigantes, lo cual nos indica que su raza efectivamente sigue existiendo después del diluvio, tenemos multitud de ejemplos que nos hablan de estos Nephilim y que nos indican sin lugar a dudas su diferenciación biológica respecto a los hombres.
Libro de Samuel.

Y los filisteos volvieron a hacer la guerra a Israel, y David descendió y sus siervos con él, y pelearon con los filisteos; y David se cansó. E Isbi-benob, el cual era de los hijos del gigante, y el peso de cuya lanza era de trescientos siclos de bronce, y tenía él ceñida una nueva espada , este había determinado de herir a David. Mas Abisai hijo de Sarvia le socorrió, e hirió al filisteo, y lo mató. Entonces los varones de David le juraron, diciendo: Nunca más de aquí adelante saldrás con nosotros a batalla, para que no apagues la lámpara de Israel. Otra segunda guerra hubo después en Gob contra los filisteos; entonces Sibecai husatita hirió a Saf, que era de los hijos del gigante. Otra guerra hubo en Gob contra los filisteos, en la cual Elhanán, hijo de Jaare-oregim de Belén, hirió a Goliat geteo, el asta de cuya lanza era como el rodillo de un telar. Después hubo otra guerra en Gat, donde hubo un varón de grande altura, el cual tenía doce dedos en las manos, y otros doce en los pies, veinticuatro en todos; y también era de los hijos del gigante. Este desafió a Israel, y lo mató Jonatán, hijo de Simea hermano de David. Estos cuatro le habían nacido al gigante en Gat, los cuales cayeron por la mano de David, y por la mano de sus siervos.

Mas citas de Samuel sobre los gigantes.

Salió entonces un varón del campamento de los filisteos que se puso entre los dos campamentos , el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo (unos tres metros), Y traía un almete de acero en su cabeza, e iba vestido con corazas de planchas; y era el peso de las corazas cinco mil siclos de bronce (unos 60 Kg), Y sobre sus piernas traía grebas de hierro, y un escudo de acero a sus hombros.


De este texto del libro de Samuel podemos destacar dos características acerca de estos seres, uno es el enorme peso y tamaño de las armas que usaban, lo cual denota que su tamaño, que era alrededor de unos tres metros, era muy superior al de un hombre normal, en el Deuteronomio al hablar del tamaño de la cama de uno de estos seres, se nos dice que su tamaño rondaría cerca de los cuatro metros de altura.

También podemos observar diferencias morfológicas claras que nos indican claramente un origen biológico diferente, además de la altura se nos dice que estos Gigantes tenían seis dedos en cada extremidad.
Veamos mas referencias:

"¿Acaso, siendo joven (David), no mató a un gigante y extirpó el oprobio del pueblo, cuando lanzó una piedra con la honda y abatió la arrogancia de Goliat?" (Eclesiástico. 47:4)

"Allí nacieron los famosos gigantes de los primeros tiempos, de gran estatura y expertos en la guerra. Pero no fue a ellos a quienes Dios eligió y les dio el camino de la ciencia; ellos perecieron por su falta de discernimiento, perecieron por su insensatez". (Baruc 3:26, 3:27 ,3:28)

" . Por gigantes eran ellos tenidos también, como los hijos de Anac; y los moabitas los llaman emitas. Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre". (Deuteronomio 2:10, 2:11, 3:11)
Los emitas habitaron en ella antes, pueblo grande y numeroso, y alto como los hijos de Anac

Para la Biblia, la raza de los gigantes desapareció con el diluvio pero, al parecer, uno de ellos se salvó. La leyenda nos cuenta que, al no caber en el Arca de Noé, se montó a horcajadas sobre ella. El gigante era tan grande que su cama medía unos 3,90 metros de largo por 1,80 de anchura. (Deuteronomio 3, 11).

Los textos antiguos parecen ir acompañados de hallazgos arquológicos poco conocidos. Que en el planeta parece haber estado habitado por gigantes lo demuestra el hallazgo de restos humanos de extraordinarias dimensiones en la India, Tíbet, China, Sudamérica, África … algunos con una edad aproximada de 45.000 años. Y no solamente huesos, sino también espadas, hachas, lanzas y otros instrumentos como picos de tal envergadura que para poder usarlos habría que tener una estatura de, por lo menos, ¡tres metros! Pero veamos algunos ejemplos.

En una gruta de Atyueca, cerca de Mangliss (en la antigua Unión Soviética), se encontraron esqueletos de hombres que medían entre 2, 80 y 3 metros. Éstos presentaban seis dedos en sus extremidades. Otros hallazgos científicamente admitidos son el gigante de Java (en el sur de China) y el gigante de China meridional. El primero con una antigüedad de medio millón de años y el segundo también con seis dedos en sus extremidades.

En Chenini (Túnez) se encontraron restos de tumbas de gigantes con esqueletos que medían más de tres metros. Transval (en Sudáfrica) es otro ejemplo similar al anterior.

En Norteamérica, en el condado de Bradford (Pennsylvania) en 1880 fueron encontrados, en un túmulo sepulcral, esqueletos humanos cuyos cráneos mostraban unos cuernos de cinco centímetros, encima de los arcos ciliares. La altura promedio de los esqueletos era de aproximadamente 2,13 metros. Su antigüedad se calculó en 800 años. Algunos de estos huesos serían enviados al American Investigating Museum de Filadelfia, de donde parece que desaparecieron. Continuando en EE.UU (Glen Rose, Texas), en el lecho del río Paluxy, se hizo un gran descubrimiento paleontológico. Se pusieron al descubierto huellas gigantes de pisadas de 54, 61 cm de largo por 13.97 cm de ancho, pertenecientes a un homínido. Los geólogos concluyeron que el lecho del río correspondía a terrenos del cretácico a fines de la era mesozoica 
(140 millones de años). Pero lo más curioso del caso es que junto a estas huellas de homínido se descubrieron en el mismo estrato ¡huellas de dinosaurio (brontosaurios)!

El antropólogo alemán Larsan Khol halló asimismo, en 1936, a orillas del lago Elgasi de África Central, huesos pertenecientes a individuos enormes. ¿Una comunidad de diferente etnia?

A 6 km. de Safita (Siria) los arqueólogos hallaron hachas de mano de 3,8 kg. En Ain Fritisa (Marruecos oriental) se descubrieron picos de 32x 22 cm y 4,2 kg. de peso y hachas de dos filos con 8 kg. Tales dimensiones requerían una buena envergadura para poder utilizar estos instrumentos eficazmente.

Más recientemente, y en Marruecos también, se han hallado en una cueva de la región de Nador, en el norte del país, restos de tres esqueletos de niños pertenecientes a una raza desconocida de gigantes. Se trata de una zona próxima a las míticas columnas de Hércules, considerada patria del bíblico gigante Goliat.


Ciudad megalítica de Lixus (antigua Libia) se encontraron restos humanos de esqueletos de Homo Sapiens, con edades comprendidas entre los 10 y 12 años y una antigüedad de 20.000 años. Los esqueletos miden aproximadamente 2,25 metros de altura.


A la vista de estos ejemplos podemos concluir con claridad que los Nephilim no solo existieron en el mundo antiguo, sino que se perpetuaron después del diluvio por razones desconocidas y que al menos tenemos referencias de ellos hasta la época del Rey David, es decir, hasta hace tan solo tres mil años.

El Dybbuk


Los mitos hebreos tardíos hablan de una abominable estirpe demoníaca llamada Dybbuk, luego asociada a distintas leyendas de vampiros y hombres lobo.
La palabra hebrea Dybbuk nos revela algo de su naturaleza. Significa algo así como "adherirse", "aferrarse". En cierta forma podemos imaginarlo como un vampiro energético, a veces conocido como vampiro psíquico o vampiro emocional; es decir, una criatura generada a partir de la energía mental de alguien, desde luego, negativa; ya sea a través de un hechizo o ritual, o bien a causa de alguien con una gran capacidad para odiar espontáneamente.
En cierta forma, el Dybbuk es un demonio que no está para nada conforme con su situación. Su único deseo es regresar al mundo de los vivos, y para ello no ahorra esfuerzos de ninguna clase; y hasta intenta desalojar el alma de los embriones para encarnarse en un vientre más o menos acorde a su malicia innata.
Por eso el Dybbuk era particularmente temido por las mujeres embarazadas, una tradición que fue recogida en la película de terror de 2009: La profecía del no-nacido (The Unborn).

Si retrocedemos hacia siglo VIII, los místicos de aquel entonces sostenían que el Dybbuk puede ser tanto un demonio como alguien que ha muerto pero que intenta eludir o aplazar el juicio de su alma, en cuyo caso se extravía nuevamente hacia el mundo de las formas: desnudo, solo y perdido, hasta que encuentra la forma de interactuar con algún incauto y a partir de allí alimentarse de su energía vital hasta que finalmente termina poseyéndolo.

La forma más aterrorizadora de posesión demoníaca es justamente la que sugiere su nombre. El Dybbuk se "adhiere" a su presa como un parásito, debilitando la voluntad pero permitiendo cierta autonomía o máscara de normalidad, y así demorar la intervención de un exorcista.

El Dybbuk de la película "The Unborn".

El Dybbuk es siempre representado más o menos de la misma forma. Se habla de una criatura con patas de cabra, hirsuta, fétida, con cierta similitud con la fisionomía humana. Para moverse en el mundo sensorial el Dybbuk necesita introducirse en un cuerpo humano, es decir, poseerlo. Algunos especialistas en la tradición hebrea, por ejemplo, Robert Graves y Raphael Patai en su colosal obra: Los mitos hebreos (Hebrew Myths), sostienen que cuando alguien impuro aspira los vapores del incienso quizás esté absorbiendo la material sutil del Dybbuk.
No obstante, otras leyendas aseguran que el Dybbuk se gana su ingreso al mundo mediante astucias y engaños; presencias que la gente puede tomar por angélicas y fenómenos paranormales que, a simple vista, simulan ser benéficos, como dulces voces que murmuran el futuro; hasta que finalmente logra desgastar la voluntad de su presa y penetrar en su cuerpo.

Una vez que el Dybbuk consigue acceso a la mente, comenzará a manifestarse a través de violentos cambios de personalidad, erupciones emocionales, comportamientos erráticos, inarticulados, propios de alguien que ha vivido una larga jornada de privaciones, comiendo y bebiendo hasta el hartazgo. 

Vale aclarar que estos excesos tienen como propósito desequilibrar aún más las energías del huésped, haciendo que el hospedaje del Dybbuk sea mucho más sencillo. Algunos sostienen que incluso el Dybbuk se vale de su anfitrión para vampirizar a otras personas.

Ya en la etapa final de la posesión, el Dybbuk obligará a su presa a devorar azúcar y dulces de todo tipo. Sus presas a menudo caen bajo una depresión severa, que los recluye irremediablemente. Estos casos -narra la leyenda- suelen manifestar esputos y vómitos de una sustancia blancuzca notablemente espesa y hedionda. En este punto comienzan a manifestarse los primeros síntomas de locura.

Cuando el cuerpo y la mente de su presa han sido prácticamente anulados, la personalidad del Dybbuk se manifiesta abiertamente. Sin embargo, la estadía del Dybbuk dentro de un cuerpo humano no es perpetua. Solo puede manipular los mecanismos corporales durante un tiempo bastante corto, que va desde una semana hasta unos pocos meses. La persona poseída por este demonio puede salvarse si se somete al saber y las prácticas de algún rabí especializado en exorcismos.


Si la persona fue exorcizada eficazmente, deberá llevar de por vida un amuleto de cera o acero, oportunamente bendecido, para evitar el reingreso del Dybbuk; que cuando no accede a las delicias del cuerpo suele vivir en cuevas abandonadas y en esos pequeños remolinos de viento que juegan con las hojas secas.


martes, 1 de julio de 2014

Las Criaturas De Los Primigenios


Las Criaturas descritas en los cuentos de Lovecraft siguen a distintos dioses o simplemente viven sin tener sentido y obedecerán a quien logre invocarlas mediante los conjuros del Necronomicón. Algunas de estas son:

- Profundos: Habitantes del fondo marino, tienen el aspecto de una rara cruza entre humanos, peces y ranas. Poseen un color gris verdoso, con el vientre blanquecino, de piel reluciente y resbaladiza, dorsos jorobados cubiertos de escamas, y ojos saltones que nunca parpadean. En tierra firme brincan torpemente, erguidos o a veces a cuatro patas, y su voz es una especie de aullido o graznido que constituye su lenguaje. No mueren nunca excepto si se los mata de forma violenta. Los Profundos a veces se relacionan con los humanos, llegando a procrear criaturas híbridas que en un principio parecen humanas, pero lentamente van adquiriendo ese horrible aspecto anfibio, y finalmente se sumergen al mar para unirse por siempre con sus hermanos. A éstos seres híbridos se los puede encontrar entre los habitantes del pequeño pueblo de Innsmouth, en donde formaron la secta "Orden Esotérica de Dagón", cuyos miembros realizan sacrificios y rinden culto a su dios. Además de adorar a Dagon, también son servidores de Cthulhu. Los Profundos viven en ciudades submarinas ubicadas en algunos rincones del planeta, como la ciclópea ciudad de Y´ha-nthlei, cerca de la costa de Massachusetts, y debajo de ciertos islotes de la polinesia. Su intención es extenderse por toda la superficie del planeta (con la ayuda de algunos Shoggoths) y exigir el tributo que el Gran Cthulhu anhela.


Creo que el color que predominaba en ellos era el gris verdoso, aunque sus panzas eran blancas. La mayor parte de su cuerpo tenía un aspecto brillante y resbaladizo, pero sus espinazos eran escamosos. Su figura era vagamente antropoide, mientras que sus cabezas eran como las de los peces, con unos ojos sorprendentemente saltones que jamás parpadeaban. En los lados de su cuello había unas branquias palpitantes, y sus lrgas manos estaban palmeadas. Caminaban a saltos de forma irregular, a veces con sus patas posteriores, y a veces a cuatro patas [...] su croar, su aullante voz [...] tenía todos los siniestros tonos expresivos de los que carecían sus rostros.
La sombra sobre Innsmouth 
H. P. Lovecraft 



- Antiguos: Entidades con una aparente parte animal y otra vegetal, cuerpo de forma de cilíndrica (aspecto similar al de un barril) y resistente como el cuero pero de gran elasticidad, poseen alas membranosas, y su cabeza tiene cierta apariencia a una estrella marina, de donde salen varios apéndices que hacen de ojos y otros de boca.
Vivieron en nuestro planeta en tiempos arcaicos y estuvieron en guerra con los Mi-Go y con los engendros de la raza de Cthulhu. Los Antiguos construyeron grandes ciudades de majestuosa belleza, eran muy sabios y de amplios conocimientos científicos. Crearon seres como los Shoggoths, a los que esclavizaron y los utilizaron para construir sus ciudades, también se cree que crearon seres humanos como alimento y diversión. Abandonaron su ciudad de la Antártica para ir a vivir en el fondo marino y no se sabe ciertamente si se extinguieron.

Parecían una especie de barril con protuberancias nerviosas y unos delgados brazos horizontales que radiaban desde un anillo central, y otras protuberancias o bulbos verticales que se proyectaban desde la cabeza y la base del barril. Cada uno de estos bulbos era el eje de otros cinco brazos largos, planos y triangulares dispuestos alrededor de éste a modo de los de una estrella de mar. 
Los sueños de la casa de la bruja 
H. P. Lovecraft 


- Perros de Tíndalos: Criaturas que se encuentran en una dimensión anterior al tiempo y más allá del espacio, en sus cuerpos se concentra toda la impureza y el Mal del universo. No son una amenaza a no ser que sientan la presencia de un viajero del tiempo que intente llegar a los abismos que existen más allá de la creación, en donde hay ángulos totalmente ajenos a la geometría humana. En ese caso persiguen al sujeto hasta matarlo, generalmente lo decapitan y le succionan toda la sangre. Se manifiestan a través de ángulos, y no pueden ingresar a un área en donde todas las superficies son curvas.

¡Son flacos y sedientos! -gritó. [...] Todo el mal del universo se hallaba concentrado en sus flacos y hambrientos cuerpos. ¿Pero tenían cuerpos? Los vi sólo durante unos minutos y no puedo asegurarlo.
Los perros de Tíndalos 
Frank Belknap Long


- Mi-Go: Seres con apariencia crustácea provenientes del planeta Yuggoth (que quizás sea Plutón o el Planeta X). Vienen a nuestro planeta para obtener minerales muy preciados y para otros propósitos oscuros, por lo que tratan de permanecer ocultos. A veces le sirven a Nyarlathotep, Shub-Niggurath y Ghatanothoa, pero generalmente parecen actuar por sus propias motivaciones.
Son de un color medio rosado y miden aproximadamente 1,5 metros de largo, poseen un par de alas membranosas de gran envergadura que le posibilitan volar a gran velocidad y recorrer enormes distancias. De su cuerpo se desprenden algunos miembros articulados que actúan como piernas o brazos. Como cabeza tienen una especie de cuello enroscado que termina en una multitud de pequeñas antenas luminosas. Algunas veces caminan en todas sus piernas, y otras erguidos apoyándose en los miembros posteriores y utilizando los restantes para transportar objetos. Generalmente se mueven en grupo. Se cree que, antes de que naciera la vida en la Tierra, éstos seres vinieron a colonizar el planeta y edificaron grandes ciudades, pero aparentemente luego fueron expulsados por otra raza.

Eran unos seres rosados de 1,5 metros de largo; con cuerpos de crustáceo dotados de grandes aletas dorsales o alas membranosas y varios juegos de patas articuladas, y con una especie de elipse enroscado cubierto de multitud de pequeñas antenas en el lugar en donde normalmente hubiera estado situada la cabeza. [...] Unas veces caminaban sobre todas sus patas y otras solamente sobre el par de más atrás. 
El susurrador en la oscuridad 
H. P. Lovecraft

- Gran Raza de Yith: Entidades sin una forma física verdadera, poseen la habilidad de proyectarse en el tiempo y apoderarse de los cuerpos de otras formas de vida. Son originarios de un planeta transgaláctico conocido como Yith, se desconoce la forma física que poseían allí. Su mundo se vio amenazado y sus mentes tuvieron que migrar en masa a apoderarse de cierta raza de seres cónicos que habitaron la Tierra en el Triásico. Eran como enormes conos rugosos de unos cuatro metros de altura y tenían la cabeza y los demás órganos situados en el extremo de unos tentáculos retráctiles que les nacían en el mismo vértice del cono. Se comunicaban entre si por medio de castañeteos y roces ejecutados con las garras en que terminaba dos de sus cuatro miembros tentaculares, y avanzaban dilatando y contrayendo una capa muscular viscosa ubicada en la parte inferior de sus bases, de unos tres metros de diámetro.
Poseedores de una avanzada tecnología, construyeron inmensas ciudades y en sus bibliotecas conservaban innumerables textos y grabados que resumían la historia de la Tierra. La Gran Raza conoce la ciencia de todas las civilizaciones pasadas y futuras de la Tierra ya que sus espíritus mas poderosos se proyectaron en el tiempo, con el objeto de estudiar el saber de cada época. Se apoderaba de los mejores ejemplares de la forma de vida dominante de cada período. Mientras que la mente desplazada se proyectaba hacia la época y cuerpo del espíritu invasor. Buscaban en el futuro las especies que podían garantizarles larga vida, y entonces sus espíritus migraban a ellas en masa. También estuvieron en guerra con los Antiguos de la Antártica, y probablemente con los Mi-Go.
Luego cuando estas formas cónicas se vieron amenazadas, los miembros mas selectos de la Gran Raza se apoderaría de los cuerpos de una poderosa civilización de escarabajos que vendría después del Hombre. Al concluir el ciclo de la Tierra, sus espíritus emigrarían nuevamente a través del tiempo y el espacio, y se alojarían en los cuerpos de unos seres bulbosos y vegetales que habitan el planeta Mercurio.

Enormes conos irisdecentes de unos tres metros de alto por tres de ancho en la base, formados por una materia arrugada, escamosa y semirrígida. Desde su cumbre se proyectaban cuatro miembros flexibles y cilíndricos, cada uno de ellos de unos 30 centímetros de ancho, y de una sustancia similar a la de los propios conos. Estas extremidades se contraían a veces hasta casi desaparecer, y a veces se extendían hasta una distancia de unos 3 metros. Al final de dos de ellos había enormes garras o pinzas. En el extremo del tercero había cuatro apendices rojos a modo de embudo. El cuarto tenía al final un amarillento globo irregular de unos 60 centímetros de diámetro con tres grandes ojos oscuros distribuidos alrededor de su circunferencia central [...] Sobre esta cabeza había cuatro delgados tallos grisáceos dotados de apéndices que recordaban en su forma a las flores, mientras que de la parte inferior de la misma colgaban ocho antenas o tentáculos verdosos. La gran base del cono central estaba envuelta en una sustancia gris y gomosa que posibilitaba la locomoción de la criatura por medio de expnasiones y contracciones. 
En la noche de los tiempos 
H. P. Lovecraft 



Dioses Primigenios De Lovecraft



Los dioses

En épocas remotas de la tierra los dioses Arquetípicos crearon a los dioses Primigenios (Primordiales) y la Gran Raza De Yith, pero las relaciones entre ambos no eran buenas dado las ansias de poder de estos últimos, y después de perder la última batalla de una gran guerra, la Gran Raza huyó a través del espacio-tiempo.

Más tarde los Primordiales quisieron conseguir el poder absoluto y decidieron guerrear también contra los dioses Arquetípicos, los cuales los derrotaron y confinaron en los diferentes claustros de una estrella de cinco puntas a los Primordiales. Solo con ese sello y la declamación de un determinado pasaje del "Necronomicón", se podrán liberar las temibles entidades oscuras. 

Los Primigenios parecen ser criaturas alienigenas inmensamente poderosas poseedoras de facultades de carácter sobrenatural. Cada uno es distinto de los demás, y muchos parece estar encarcelados temporalmente de alguna forma.Se dice que cuando las estrellas están en posición favorable los primigenios pueden saltar de un mundo a otro, y que no pueden vivir cuando estas no son propicias. "No pueden vivir" no tiene por que significar que estén muertos. Los dioses primordiales son:


- Cthulhu:


El Gran Cthulhu es uno de los mas poderosos Primigenios, se lo describe como un monstruo de figura vagamente antropomórfica, con una cabeza pulposa cuyo rostro es una masa de tentáculos, un cuerpo escamoso y de aspecto elástico, prodigiosas garras, tanto en las extremidades superiores como inferiores, y unas alas largas y estrechas a la espalda. Su cuerpo de gelatinosa inmensidad verde, tiene "kilómetros" de altura y posee tal plasticidad capaz de reconstruir su forma. Descansa en la sumergida ciudad de R´lyeh junto a otros engendros menores de su estirpe.

Posee la habilidad de comunicarse telepáticamente con los humanos, se les presenta a través de los sueños, muchos de ellos perdieron la cordura al sufrir horribles pesadillas con visiones macabras mientras que otros formaron cultos, y en lugares secretos y solitarios estos seguidores matan en torno a monolitos esperando su regreso. Se dice que en la primavera de 1925, se produjo un maremoto y los astros se alinearon apropiadamente que la ciudad de R´lyeh surgió del océano, y este poderoso engendro de las estrellas despertó para reclamar lo que era suyo. Algunos de los tripulantes del Alert lograron verlo y lo describieron como "una montaña caminando". Aquellos desafortunados murieron, algunos pisados y otros de espanto y locura. Pero misteriosamente las mismas fuerzas de la naturaleza que hicieron resurgir al Gran Cthulhu, lo devolvieron a los abismos del océano, donde duerme esperando su retorno.

Un monstruo de perfil vagamente, pero una cabeza de pulpo cuya cara era una masa de tentáculos, un cuerpo cubierto de escamas y de aspecto gomoso, unas prodigiosas garras tanto en extremidades anteriores como en posteriores, y unas largas y estrechas alas en la espalda. Aquella cosa [...] tenía una corpulencia algo hinchada [...] Aquelló apareció, rezumante en medio del estrépito, y a tientas coló Su gelatinosa inmensidad verde por entre la negra puerta [...] ¡Una montaña caminaba y se tambaleaba!
La Llamada de Cthulhu 
H. P. Lovecraft


- Yog-Sothoth:

Ser de sugestiva malignidad que es uno con todo tiempo y espacio, generalmente aparecer como una agrupación de flotantes e iridiscentes esferas. Adorado en cultos secretos, quizás bajo otros nombres, como los crustáceos de Yuggoth que lo veneraban como El Del Mas Allá.
"Yog-Sothoth conoce la puerta. Yog-Sothoth es la puerta. Yog-Sothoth es la llave y el guardián de la puerta. Pasado, presente y futuro, todos son uno en Yog-Sothoth. Él sabe por donde irrumpieron los Antiguos en otros tiempos, y por donde volverán a irrumpir. Sabe donde han pisado los Antiguos los campos de la Tierra, y donde continúan pisándolos, y porqué nadie puede verlos mientras los pisan".

Grandes goblos de luz concentrándose en dirección a la abertura [...] la explosión de los globos más cercanos, y la carne protoplásmica que fluía oscuramente para volver a unirse y formar aquel horror arcano del espacio exterior [...] cuya máscara era un conjunto de globos iridiscentes [...] que eternamente espumajeaba, como un cieno primordial, en el caos nuclear más allá de los puntos más bajos del tiempo y el espacio. 
El que Acecha en el Umbral 
H. P. Lovecraft y August Derleth 



- Nyarlathotep:
También conocido como el "Caos Reptante", "El Oscuro Desconocido" o el "Morador de las Tinieblas". Es el alma y mensajero sin rostro de los Primigenios que puede tomar miles de formas. Fue adorado en cultos de brujería bajo el nombre Satanás o El Hombre Negro. Suele apoderarse de los cuerpos de las personas, posee una gran sabiduría sobre todas las ciencias, y también de técnicas y objetos desconocidos aún por la humanidad.
Apareció en el Antiguo Egipto, como el faraón olvidado Nefrén-Ka (o "el faraón negro"), cuyo nombre fue maldito por los sacerdotes y borrado de toda crónica dinástica. Se lo vincula con cierto Trapozoedro Resplandeciente, mediante el cual se lo podría invocar.


Una alta y esbelta figura con el joven rostro de uno de los antiguos faraones, que vestía una túnica de vivos colores y estaba coronada por una diadema que parecía brillar con luz propia [...] la fascinación de un dios oscuro o un ángel caído, en cuyos ojos se escondía el lánguido destello de un humor caprichoso.
La Onírica Búsqueda de la Desconocida Kadath 
H. P. Lovecraft 



- Azathoth:

El "Caos nuclear", amorfa monstruosidad de una inmensidad sin límites, que burbujea y blasfema en el centro del universo, dominando todo tiempo y espacio. Es nombrado en el Necronomicón como una entidad ciega, sin mente, ni voz, que "carcome hambriento en oscuras cámaras mas allá del tiempo" y constituye el primer motor de la oscuridad, el Demoledor del Pensamiento y de la Forma, la Antitesis de la Creación. Solo despierta de su letargo en ciclos, y cuando lo hace estalla en un caos nuclear. No tiene forma y es incognoscible para toda razón humana. Es el líder de los dioses primigenios rebeldes. 

Aquella última y amorfa mancha, de la más profunda confusión, que blasfema y burbyjea en el centro del infinito: Azathoth, el ilimitado Sultán Demoníaco, cuyo nombre no se atreven a pronunciar en voz alta labios algunos, y que mora hambriento en inconcebibles y oscuras cámaras más allá del tiempo, en mitad del amortiguado sonido de viles tambores, y del suave y monótono zumbido de flautas malditas.
La Onírica bBúsqueda de la Desconocida Kadath 
H. P. Lovecraft 



- Shub-Niggurath:

Shub-Niggurath, también conocida como La Negra Cabra de los Bosques con sus Diez Mil Vástagos (en ocasiones traducida como "La Cabra de los Diez Mil Retoños") es una de las deidades ficticias de la mitología Cthulhu.

Es la deidad representante del principio de la fertilidad, es la madre de todos los seres vivos. Nombrada frecuentemente en rituales, pero raramente vista. La Madre de todos los seres vivos y esposa de El Que No Debe Ser Nombrado.

A pesar de ser un Dios Exterior, Shub-Niggurath nunca es descrita en ninguna de las historias de Lovecraft, pero es frecuentemente mencionada o llamada en los encantamientos. Shub-Niggurath es una perversa deidad de la fertilidad, descrita como una enorme masa nebulosa de la cual sobresalen tentáculos negros, bocas de las que cae saliva, y cortas y retorcidas patas de cabra. Es muy adorada por los cultos druidas y bárbaros.

¡Ïa, ïa, Shub-Niggurath! ¡La cabra negra de los bosques con un millar de retoños!El Susurrador en la oscuridad 
H. P. Lovecraft